El color rey para las niñas siempre ha sido el rosa. Por mucho que nos empeñemos en cambiar la decoración de las habitaciones de nuestras niñas, siempre es el rosa el más decantado.

Al decorar en rosa, no tiene por qué ser romántico, hay tonalidades de rosas que combinan con cualquier mobiliario. Se pueden contrastar colores y tonalidades, resultando así un toque más moderno, sencillo, retro… todo depende del estilo y el gusto al decorar.

Si el dormitorio está destinado a un bebé, se puede jugar perfectamente con los textiles, por ejemplo, las cortinas en salmón, a juego con las paredes, ventanas  y mobiliario en blanco. El resto del textil como edredón, cojines… en tono fucsia darán un perfecto aspecto decorativo, sin recurrir al aire romanticón. Puedes añadir cualquier motivo a la pared como mariposas, ositos… igualmente en la gama de los rosas.

Para una madre y una niña muy modernas, no podemos decantar por una habitación retro, con un toque de años 50. Los complementos textiles rosas, pueden contrastar perfectamente con las paredes en color fucsia, sobre todo, en donde está colocada la cama y el cabecero, destacando así esta pared. Las ventanas y cortinas en tonos blancos para dar mayor originalidad y luminosidad.

Si pasamos a los estilos más delicados como las camas con dosel y líneas sencillas. Un espejo vintage, le dará el aire romántico que necesita. Todo el mobiliario en blanco y una gran alfombre en color rosa a juego con las cortinas, es el ambiente ideal para un dormitorio de jovencita.

Fuente: opendeco

 

 

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