Ergonomía. Claves para ser productivo en casa

Han pasado muchas cosas en este 2020. De hecho, mirar atrás puede ser algo parecido a echar un vistazo al recorrido de una montaña rusa a la que todavía le queda para terminar. De todo lo que ha dejado este año a nivel global, hay algo que está cambiando por completo el día a día en muchos hogares. Y no, no es el uso de las mascarillas ni el distanciamiento social. Es el teletrabajo.

Muchas personas están trabajando desde casa y, probablemente, sigan haciéndolo en 2021 y los próximos años. Las empresas ya se plantean convertir algo que era opcional en algo estandarizado, y eso está obligando a mirar al mobiliario del hogar con otros ojos. Saber adecuar una parte de la vivienda para trabajar, saber dar con la ergonomía adecuada a través del mejor mobiliario. Saber conseguir una mayor productividad en casa. Todo eso es posible, si se compran los muebles adecuados.

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Consigue la mayor ergonomía para tener una mayor productividad

ser productivo en casa

Ser productivo en casa puede convertirse en toda una experiencia. Los consejos para aumentar la productividad van desde hacer cosas como cambiar la iluminación hasta apartar una parte de la casa para ser única y exclusivamente el lugar de trabajo. Sin embargo, hay otro aspecto que se pasa mucho por alto, y es que el buen mobiliario es imprescindible. Piensa en cómo se enfoca este aspecto en una oficina y piensa en cómo es en tu vivienda. Las diferencias son obvias.

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Bien es cierto que en internet puedes encontrar cientos de guías de compra que te ayuden bastante, como por ejemplo esta esta selección de muebles para teletrabajo que contiene algunas recomendaciones de lo más interesantes. Pero eso no es lo único en lo que debes apoyarte, porque necesitas saber cuáles son, dentro de esas opciones, las que más te convienen para trabajar al máximo rendimiento y con las mínimas complicaciones en tu hogar. Y sí, eso vuelve a mirar a la ergonomía.

Pero, ¿por qué influye tanto el factor ergonómico cuando hablamos de teletrabajo? Es algo que realmente afecta a más que al propio rendimiento laboral. Su efecto se extiende ya no solo a tu capacidad para trabajar mejor o peor, sino también a tu bienestar. No debes olvidar que ese mobiliario en cuestión es lo que vas a estar usando una media de 8 horas al día aproximadamente, así que debe estar en las mejores condiciones para que te encuentres bien, a gusto y cómodo.

Tanto el escritorio como la luz, incluso cualquier accesorio para colocar el PC con el que vayas a trabajar. Pero, sobre todo, la silla que vayas a usar. Probablemente esta sea la parte más importante de todo, porque una mala silla puede acabar trayendo problemas de espalda, de hombros y hasta de cuello. Seguramente hayas oído hablar muchas veces de lo importante que es mantener una buena postura al trabajar. Y no es para menos, porque no tenerla puede traer serios problemas.

¿Hay una relación demostrada entre productividad y ergonomía?

Lo cierto es que sí. Varias investigaciones han demostrado, a través de profundos estudios, que las diferentes cualidades ergonómicas del mobiliario y los utensilios empleados en el trabajo han modificado considerablemente la productividad a lo largo de los años. De hecho, se han demostrado incluso casos de aumento de errores en todos aquellos trabajadores ligados al sector visual cuando tenían una silla inadecuada o una mesa que no se encontraba en la situación correcta. En definitiva, en casos en los que usaban productos que no tenían la ergonomía adecuada.

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Aspectos como la altura a la que se encuentran el teclado y el ratón, la longitud del respaldo del asiento, los materiales del mismo, su capacidad de reclinación o incluso el grado de inclinación de la pantalla influyen en la ergonomía. Por eso, siempre es importante tener en cuenta algunos consejos de profesionales en este aspecto. Saber cuál es la postura adecuada para hombros, cabeza y brazos a la hora de sentarse frente a un PC es algo fundamental, y en lo que influye mucho el mobiliario que usamos.

Y es algo que, como decíamos, no influye solo en el rendimiento de trabajo. No son pocos los estudios que han demostrado la clarísima relación que hay entre una buena ergonomía y una buena salud. Personas trabajando en condiciones inadecuadas, con sillas simples o mesas a mala altura, son más propensas a sufrir lesiones de cuello o incluso problemas de tendinitis. Dolores de espalda y de hombros, problemas de columna… No son pocas las consecuencias negativas de esto.

Máxime si tenemos en cuenta que, aunque se trabaje en casa, lo habitual es cubrir el mismo margen de tiempo que se cubriría en una oficina, con esas 40 horas semanales de trabajo. Cuarenta horas en el pequeño despacho de casa, en la silla que se ha comprado y en el escritorio habilitado. Huelga decir que las condiciones de este entorno deben ser las mejores porque, de lo contrario, acabarás teniendo problemas.

Trabajar bien, trabajar en casa

La comodidad del hogar es algo que suena muy bien en el mismo instante en el que se plantea la idea del teletrabajo. Aprovechar tu mullido sofá o tu propia cama para rematar esos flecos sueltos de tu jornada laboral parece buena idea. Pero nada más lejos de la realidad, es esencial que toda la actividad laboral se lleve a cabo siempre en la misma habitación, en una dedicada a tu trabajo.

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Porque es el lugar más preparado. Porque lo has tenido que adecuar en cuanto a luz y hasta decoración, porque es ahí donde tienes las garantías suficientes para poder concentrarte al máximo y rendir como debes en lo tuyo. También porque, si has comprado el mobiliario adecuado, es el único lugar donde vas a tener las condiciones adecuadas tanto por ergonomía como por calidades.

Trabajar en casa es una gran ventaja, pero debe hacerse siempre con los muebles y la distribución adecuados. No lo olvides porque, aunque sea tentador trabajar con tu tele de fondo en el salón, no es para nada lo mejor.