Con tantos viviendas con varios pisos las escaleras son un elemento arquitectónico más que merecen que les prestemos la atención debida.

Siempre he pensado que las escaleras deberían ser lo más discretas posibles en los espacios pequeños. Porque cuando tenemos espacio de sobra lo maravilloso es disfrutar de esas enormes escaleras tan vistosas.

Para mi la mejor escalera es la recta, sin descansillos. Las ventajas que le encuentro a este modelo son por un lado que ocupan poco espacio a lo ancho y aunque a lo largo ocupan mucho lo compensa con el espacio que se gana debajo al ir elevándose en altura. Y por otro facilita la subida de elementos a los pisos de arriba en especial si estos son de cierto tamaño. Luego aunque parezca una tontería evita mareos.

Los modelos de caracol, son los que precisan del menor espacio, en un metro cuadrado pones una escalera. Los inconvenientes, son incómodas a la hora de subir cosas y marean.

El resto de modelos son una mezcla de las rectas y de caracol. Tienen tramos rectos y descansillos que hacen la curva, estos pueden ser restos o curvos. Son las que más espacio ocupan a lo ancho y en las que es más difícil aprovechar los espacios que quedan bajo la escalera. Si la escalera es ancha, a la hora de subir cosas lo tenemos fácil. Pero si son estrechas aparecen las mismas dificultades que en las escaleras de caracol.

En cuanto a modelos, hoy son infinitos, madera, piedra, metal, crital, mezclas, con baradilla, sin ella, con más giro, con menos, más empinadas, en una pendienta suave, etc.

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Hablaremos de cada una más despacio.
Mury, un beso.