El armario de una casa es el sitio más ordenado pero también en el que más desorden puede llegar a haber. Seguro que te ha pasado más de una vez que cuando has ido a colocar ropa nueva te has encontrado con que no hay sitio. Y es que a veces tendemos a apilar la ropa y guardarla de manera que no aprovechamos bien el espacio. Pues toma papel y lápiz – o guarda este post en tus favoritos – para tener estos consejos siempre presentes. Nunca más tendrás problemas.

Al guardar la ropa casi siempre utilizamos baldas amplias y apilamos la ropa dejando la base estrecha. No nos damos cuenta al hacerlo, pero así lo único que hacemos es descolocar la ropa cada vez que sacamos una prenda que está abajo. Al final se nos cae todo y lo metemos a presión. Y al final… a sacarlo todo y recolocarlo.

También desaprovechamos mucho espacio porque, aunque nos sobra ropa en el ancho del estante, seguimos hacia arriba. Si doblas las camisetas y te sobra la mitad de la balda, ¿por qué no poner una separación vertical y colocar prendas al otro lado? Tal vez puedas guardar las medias en ese espacio que sobra en el cajón de los jerseys y así ganas un cajón entero para otras cosas.

Las perchas son otras de las enemigas del armario. Porque tendemos a acumular muchas prendas en una sola y al final, cuando buscamos una camisa o un vestido, tenemos que quitar mucha ropa. Mejor coger perchas separadas, que a la larga ocupan menos. No más de tres prendas en cada una.

Y para la ropa de otra temporada, guarda al vacío. Aunque hay bolsas especiales para esto, puedes hacerlo tú mismo con bolsas de plástico y una aspiradora. Sólo tienes que tener cuidado a la hora de sacar el tubo para que no entre aire. ¡Verás cómo ahorras espacio!

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