El minimalismo es un estilo decorativo que ha destacado sobre los demás durante mucho tiempo. No hay duda de que son muchas las casas que basan su decoración en este estilo sencillo, de líneas rectas y depuradas, sin excesos.

Pero ya lo dice el refrán: para gustos, colores. Y no a todo el mundo le gusta ese estilo tan depurado. Son muchos los que prefieren otro tipo de decoración, mucho más recargada, llena de detalles y sin espacios libres. Sería algo así como el “maximalista”, una decoración en la que los detalles están presentes en todos los rincones, y en la que no es demasiado fácil encontrar espacios libres en las paredes, encima de las mesas…

Claro está, se trata de un estilo que tiene que gustar. Así como el minimalista es más fácil que sea del gusto de todos, porque no tiene demasiados excesos y es un estilo sencillo (aunque para algunos sea más bien “soso”), el otro lado de la balanza, el estilo “maximalista”, como lo hemos llamado, puede no gustar a todos. Y es que tantas cosas por todas partes, que pueden ser de estilos muy diferentes, pueden resultar incluso un poco agobiantes.

Una habitación llena de cosas puede parecer más pequeña, puede ser incluso claustrofóbica, a nos ser que sea un estilo que te guste. Bueno, también es cierto que hay muchas maneras de poner en práctica este estilo que como todo, en su justa medida, también puede quedar bien y tener su personalidad.

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Para que veas opciones, aquí dejo unas cuantas fotos que reflejan a la perfección las características de este estilo en el que la mezcla y el exceso son los grandes protagonistas.

¿Qué te parece? ¿Te animarías a decorar tu casa en esta línea?

Fotos de Apartment Therapy