Felice Varine
El trabajo de las trampas ópticas de Varini es vivo poniendo en evidencia la relatividad del espacio y tiempo.

Su taller, una habitación individual en el primer piso de un patio trasero de París, es de color blanco. El espacio, con pocos muebles, parece enorme. Aquí, no hay nada que ver. No hay huella aparente de su trabajo. Sin embargo, aquí es donde todo comienza y todo termina, también.

Desarrolla su investigación en el espacio arquitectónico y en el paisaje urbano. Los volúmenes y las perspectivas están llenas de posibilidades: sus ángulos múltiples le permiten sentir la experiencia del movimiento de las formas cambiantes, e introducirla en la obra pictórica y  fotográfica “en movimiento”, como la iluminación y los diferentes puntos de vista que, en función de las horas y las estaciones cambian nuestra percepción del entorno.
“Desde la instalación en 1978 en París, mis pinturas, mis fotografías, ponen al espectador en un papel activo. Mis trabajos se centran en dar un espacio de actuación. De alguna manera invitan al espectador a entrar en el cuadro, y que se involucre. ”

Poner atención en las fotografías, una muestra la pintura realizada por Verini vista desde una perspectiva donde se aprecia un desorden de color, en la siguiente, muestra el lugar exacto donde el espectador ha de situarse para apreciar la figura o el dibujo de una forma nitida y clara.

Por si no os ha quedado claro aquí os pongo un video que os lo aclarará.

Es o no un genio este hombre.

Para opendeco.es, Muri. Un beso

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