Si quieres decorar la habitación del bebé de manera que pueda sentirse bien y disfrutar de un ambiente tranquilo y relajado, nada como seguir las normas del Feng Shui para conseguirlo.

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Fuente: iMujer

El Feng Shui triunfa en todo el mundo gracias a normas y propuestas que nos ayudan a decorar nuestro hogar de manera que las energías fluyan de manera positiva y el ambiente sea el adecuado para una buena convivencia. En el caso de los bebés, esta disciplina oriental es perfecta para proporcionarle al pequeño un entorno agradable en el que pueda descansar y sentirse bien.

Esta técnica milenaria china se basa en factores como la orientación, el entorno y la funcionalidad para sacarle el máximo partido a cada estancia para crear espacios equilibrados, armónicos y positivos.  El objetivo es que el Chi, que es la energía positiva, fluya sin impedimentos, y se colocan todos los elementos en la habitación de manera que pueda ser posible.

Feng Shui para bebés

 

A la hora de decorar una habitación de bebé siguiendo el Feng Shui, es imprescindible que lo sigas a rajatabla para que tu pequeño se pueda aprovechar totalmente de sus beneficios. Veamos qué factores se deben tener en cuenta:

1. Orientación de la cuna

Cuando el bebé está durmiendo, especialmente en sus primeros meses de vida, instintivamente se va girando hasta estar en la posición contraria a la que lo pusiste, es decir, aparece a los pies de la cuna, con la cabeza ahí y los pies hacia donde tenía la cabeza al acostarse. Esto lo hacía mi niña y me resultaba muy gracioso, hasta que descubrí que en realidad lo hacen porque la cuna no está orientada de manera que su sueño sea lo más reparador posible y la energía no fluye bien. Si esto pasa con tu bebé, mueve la cuna de forma que lo puedas acostar tal y como se pone él, verás que no sigue cambiando su posición mientras duerme.

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Elige una cuna que sea cómoda, ya que va a pasar muchas horas al día en ella durante sus primeros meses. Lo ideal es que el cabecero vaya apoyado en una pared y que en ésta no haya una puerta ni una ventana. Es recomendable también que la puerta del dormitorio quede al alcance de la vista del bebé desde la cuna, aunque no de manera directa.

 

2. Ubicación del dormitorio

Aunque está claro que no vas a poner patas arriba la casa para ubicar la habitación del bebé en donde más le conviene al Feng Shui, en la medida de lo posible es importante que esté en el centro de la casa. Esto hará que el pequeño se sienta más seguro, arropado por todas las estancias que hay a su alrededor. También es importante que debajo de su habitación no haya ningún espacio vacío, como por ejemplo un trastero o un garaje, tiene que ser una estancia en la que se haga vida. También debe tener ventanas que permitan airear a diario y una buena iluminación natural.

 

3. Espacio ordenado

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Fuente: iMujer

El orden es indispensable en el Feng Shui para cualquier estancia, y en el dormitorio del bebé no va a ser menos. En ocasiones puede parecer difícil mantener el orden en un lugar en el que hay mucho movimiento de pañales, biberones, toallitas, bodis, peleles, baberos, etc., pero hay que propornérselo. La organización es muy importante, ten a mano las cosas imprescindibles y deja lo demás guardado, es mejor ir de vez en cuando al armario que tener todo por el medio entorpeciendo el ambiente y la energía positiva. No guardes cajas ni nada debajo de la cuna.

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4. Decoración

La decoración de la habitación tiene que ser mínima pero equilibrada, como si fuera minimalista. Debes tener sentido común y decorar de forma que consigas un ambiente acogedor y tranquilo, sin elementos que sean demasiado grandes para que no molesten al paso ni a la vista, especialmente a la del bebé. No utilices colores chillones ya que pueden alterar al niño.

 

5. Mobiliario

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Fuente: i-Decoración

Lo más importante a la hora de elegir los muebles es que deben tener un tamaño acorde, que no difiera mucho de una a otra pieza. Además, deben tener una relación entre sí, es decir, no vas a poner una mesa de adulto con sillas infantiles. Los colores deben ser claros, siendo la mejor opción el blanco, especialmente para recién nacidos, pero en general cualquier tonalidad pastel es perfecta para el Feng Shui.

6. Colores

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Para las paredes, lo ideal son el blanco y colores piedra, marfil, arena… y puedes utilizar tonos más fuertes para pequeños detalles decorativos. El verde es un color excelente para las paredes ya que juega un papel muy importante en el equilibrio metabólico y tiene propiedades relajantes y anti-inflamatorias. El azul tiene también efectos relajantes y es perfecto si el bebé es nervioso y le cuesta dormir muchas horas del tirón.

 

Aplicando el Feng Shui en la habitación del bebé, y de los niños en general, conseguirás que esté más receptivo al mundo que le rodea e interactúe más con él. Además, dormirá mejor, se fortalecerá su sistema inmunológico y estará menos irritable. No cabe duda de que todo son ventajas, así que ¿ya te estás aprovechando de ellas?

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