Muchas personas hacen ejercicio en casa, bien porque no tienen tiempo para ir al gimnasio o porque les gusta tener una habitación llena de máquinas para ejercitarse. Aunque no necesitamos una decoración esencial aquí, lo cierto es que la distribución del espacio es fundamental según el ejercicio que quieras hacer y los aparatos de que dispongas.

Si quieres que tu visita a esta habitación sea constante, lo mejor es que lo decores dándole un toque atractivo y personal. Si no, cada vez que entres sentirás una doble tortura: el ejercicio físico – si eres de los que sufren – y una estética poco agradable a la vista que te hará odiar la habitación en poco tiempo. Puedes poner carteles que te motiven con frases o imágenes alentadoras y colocar un buen equipo de sonido. Cuando hagas ejercicio siempre es bueno que tengas algo que te dé ritmo para animarte, así que, ¿por qué no integrarlo en este lugar? No te recomendamos que pongas una televisión, porque seguro que terminas encima de la bicicleta estática parado y completamente embobado. Por ahora, la música será suficiente.

Si añades un par de plantitas será perfecto, porque le das un toque natural y además, ayudarás a que el aire se purifique. No olvides que esta habitación debe tener buena ventilación. Puedes ubicar tu gimnasio particular en el sótano, pero recuerda instalar conductos de aire o abrir ventanas en la parte alta de la pared. ¡No querrás asfixiarte con el olor del sudor!

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Por último, los toques estéticos: pinta la habitación con colores alegres y chillones que te motiven. Si usas alfombrillas para el ejercicio, que sean lo más coloridas posible, así tu cuerpo estará estimulado gracias a la colorterapia y no abandonarás fácilmente.

¿Tienes un gimnasio en casa? ¿Por qué no nos cuentas tus trucos decorativos?