Si hay algo que quieren hacer los niños cuando llegan a casa, después de un largo día en la escuela, es jugar y jugar hasta que llegue la hora de irse a dormir. Por eso les cuesta tanto sentarse en la mesa y acabar los deberes que les han puesto para hacer en casa. Pero si les ayudamos un poco y en sus habitaciones instalamos unos bonitos y alegres escritorios, hacer los deberes será otro juego más.

Una propuesta es imitar su juguete favorito en el escritorio, como es el caso de este niño cuyo coche preferido es de color azul. Por eso se ha pintado en este tono las partes metálicas del escritorio y se ha respetado la madera para que la calidez de este material este en contacto con el niño. Sólo faltaría añadir una barra que imite el cambio de marchas para parecer que estamos pilotando este coche tan especial.


Si la habitación es de un niña alegre y extrovertida, lo mejor será combinar colores para demostrar su carácter. Una mesa con las patas azules, que se mezcla con una cajonera y una silla roja, demuestra que nada es aburrido. El resultado es muy alegre y el más adecuado en ese ambiente, ya que encaja a la perfección con el estampado colocado sobre la pared.

Si se trata de una pequeña y delicada princesita, una mesa con un tono rosado le gustara más. Una cajonera que se abre introduciendo la mano en un hueco con forma de corazón y, una especie de cabezal con formas armoniosas que le dan a todo un aire muy romántico. Para que el resultado no sea muy ñoño, le han añadido una original silla violeta, que tiene algunas piezas pintadas en otros colores.

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Para un ambiente más neutro siempre se puede contar con un escritorio blanco. En este caso el escritorio es más grande que los anteriores y eso le permite tener una estantería en la parte superior y un cajón en la parte inferior. Pero si queremos que destaque y no parezca un lienzo en blanco, la mejor opción es contratarla con unos colores vivos.

Después de estas propuestas, estarán deseando llegar a casa para hacer los deberes.