La primera vez que se me ocurrió hacer un cuadro fue a la vuelta de un viaje a Venecia. Hice unas fotos preciosas, bueno, al menos a mí me lo parecían, y la verdad es que me daba pena que se quedaran en el álbum.

Así que decidí hacer un cuadro con ellas, elegí un par y las enmarqué para ponerlas en el salón. Tengo que reconocer que a todo el mundo le encantaron, así que me di cuenta de que a veces, los mejores cuadros son los que hace una misma.

Por eso, he decidido animarte a que hagas tus propios cuadros, pero no hace falta que sea con fotos. Por ejemplo, una amiga enmarcó plantas secas que había ido encontrado en el camino de Santiago. O por ejemplo, ¿qué me dices de la idea de la foto? Hacer cuadros con pares de guantes.

Las ideas son muchas, y el límite lo pones tú. Por cierto, ¿alguien se anima a hacernos más propuestas?

Vía| Decoralia

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