• Huevos metálicos: se trata de una manera de lo más sencilla y bonita. Para esto, toma un huevo vacío, cubre la superficie de trabajo con papel de diario y coloca el huevo allí. Luego píntalos con pintura en spray de distintos colores siempre y cuando sean metalizados. Los resultados más delicados los obtendrás utilizando colores dorado y plateado.


  • Huevos con forma de pollitos: a simple vista puede parecer algo más complicada, pero se trata de una manualidad de lo más fácil. Para esto necesitarás un trozo de fieltro rojo y naranja, y una fibra indeleble negra de trazo fino. Para comenzar recorta los picos, las patas y las crestas de los pollitos utilizando el fieltro rojo y el naranja. Luego pégalos y con la fibra negra hazle los ojos. En este caso puedes utilizar tanto huevos de gallina como huevos de codorniz para realizar pollitos de diferentes tamaños.

  • Huevos con forma de conejo: de una manera muy similar a la anterior podemos realizar huevos con forma de bellos conejitos. Para comenzar deberás pintar los huevos con pintura acrílica en distintas tonalidades pero sin salir de los colores pasteles. Una vez secos deberás acostar los huevos y con una fibra negra indeleble de trazo fino deberás realizarle los ojos en el extremo más pequeño. Luego debemos realizar dos bolitas de algodón de distintos tamaños, las más pequeña la colocaremos a modo de nariz y la más grande simulando la cola. Por último, tomaremos cartulinas de colores y recortaremos las orejas de cada conejo, las pegamos y estos estarán terminados.

  • Huevos con aplicaciones de pasto: para esta tarea deberás pintar los huevos vacíos con pinturas acrílicas de diferentes colores. Una vez secos debemos tomar pasto del jardín, pegamento y con la ayuda de un pincel los pegaremos a todo su alrededor. Por último colócalos en pequeñas macetas y ya podrás utilizarlos en tu decoración.

Fuente: Bebesymas.

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