Nada como la luz de las velas para dar a un ambiente un halo romántico, profundamente íntimo. Es probable que si no contamos con candelabros nos cortemos a llevar a cabo juegos decorativos con velas, y excluyamos una de las alternativas más enriquecedoras para renovar un ambiente con nada más que la luz natural.

Por ello nos han encantado este par de ideas que hemos visto en Dezeen, ejemplos de economía y creatividad, y que nos vienen a demostrar que, para las velas cualquier soporte es bueno si se acompaña de un toque personal.

Para crear una isla de luz sólo se necesitaron una silla y un grupo de veladoras de cristal cortado para matizar el brillo de las llamas. Las velas se colocan sobre el asiento de la silla, y hela ahí: una instalación que dará brillo a cualquier rincón o prestará luz para una charla sentados sobre la alfombra.

La elección de la madera no es casual: la silla barnizada adquiere una deliciosa y sensual tonalidad roja, protagonista indiscutible de esta propuesta sencilla, desenfada y eficaz para resolver la decoración de una velada.

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  • muy buenas ideas sobre todo para una noche romantica.