¿Tienes en casa un cabecero de corte clásico, con la parte superior con un cierto toque rococó, llena de curvas y recovecos? En ese caso, tienes en tus manos la posibilidad de ponerle un toque de lo más moderno y original a tu dormitorio.

Y no, no te vamos a decir que como se lleva lo retro cojas el cabecero y sin más, lo plantes en la habitación. La idea es muy diferente, y la verdad es que me ha parecido todo un acierto. Se trata de que, una vez más, te pongas manos a la obra, dejando muy claro que el estilo DIY está de moda y se lleva más que nunca, y pongas tu toque personal al cabecero.

Para empezar, tendrás que lijarlo bien para dejarlo liso y eliminar restos de barniz y demás, y después, aplicar una mano de pintura en color blanco.

El siguiente paso es que decidas cómo vas a querer el interior, porque la idea es poner un poco de relleno para dar volumen y cuerpo y tapizar con una tela alegre y animada, que contraste con el blanco, que será lo que ponga el toque más moderno y llamativo al cabecero de la cama.

Sin duda, la propuesta es de lo más original y como ves, tampoco es excesivamente complicada. Lo único que tienes que hacer es tener un poco de cuidado para que el tapizado te quede bien y, eso sí, elegir una tela que destaque, puesto que será donde se centre toda la atención de la estancia.

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Eso sí, un consejo: la tela del cabecero no se puede cambiar con frecuencia, por lo que es muy importante que alijas una a tu gusto y que, dentro de que sea animada y colorida, sea bastante combinable y encaje en la habitación.

Foto de Apartment Therapy