El interiorismo, arquitectura de interiores, diseño interior o decoración es todo lo mismo.

Se suele considerar que con la aparición del Homo sapiens la decoración tuvo en principio una función ritual, mágica o religiosa, pero esa función cambió con la evolución del ser humano, adquiriendo un componente estético y una función social, pedagógica o simplemente ornamental.

La decoración ha evolucionado con el hombres en función de los conceptos sociales, económicos, psicológico y religiosos del momento. Esto ha quedado plasmado en su mobiliario, decoración de casas y los objetos artísticos, pintura, música, escultura…

El artesano no ha sido considerado diseñador, tal y como hoy lo entendemos,hasta los años cincuenta del siglo XX, incluso hoy se les incluye dentro de la clasificación de artes y oficios, no llegando a estar desvinculados completamente del término oficio, o dicho de otra manera no considerándolo esencialmente un arte.

Debemos de hablar por tanto de artesanos y no de interiorista o decoradores, aunque cumplan con ello con creces. Así tenemos ebanistas, tejedores, tapiceros, etc. Eran trabajadores, mejores o peores, sobre un material, que se vieron influidos por los gustos del momento y las tendencias artísticas de la época. Un paso veloz sobre los momentos evolutivos de la historia del arte nos dará como resultado muebles y decoración de interiores acordes con la etapa artística del momento.

Prehistoria, 25000-3000 a.C. desarrollaron técnicas decorativas en objetos de cerámica, madera, piedra y adornos. La mayoría no nos han llegado por la fragilidad de los materiales.

Época antigua, 3000-300 a.C. Egipto y Mesopotamía. Debían demostrar su potencia sobre el resto de poblaciones, muchas aún en la prehistoria y otras igual o más poderosas que ellas, de ahí la magnificencia de sus palacios y templos. La religión fue un factor estimulador en estas culturas. La falta de medios no les impidió crear bellísimos espacios y mobiliario.

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Edad Clásica, 1000 a.C- 300 d.C. Griegos y romanos. Ambas culturas se movían al igual que los antiguos por influencias religiosas y de poder quedando plasmadas en sus tejidos, mobiliario y las decoraciones de palacios y templos, con grandes esculturas de sus dioses, pinturas y distribuciones espaciales a parte de  la importancia que adquirieron algunos colores como el púrpura para los romanos. La gran admiración por el arte les llevó a robar objetos de otras culturas y a imitarlas.

Edad Media, 300-1400. Se dieron varias etapas decorativas, las que mejor reconocemos, el románico y el gótico. Quedaron plasmados en muebles, tejidos y tapices. La necesidad de defensa les llevó a crear estilos arquitectónicos con una distribución del espacio acorde a las distintas necesidades, almacén, sala del trono, espacio para trabajar, etc. Los templos, plasman la importancia de la religión, para las gente de esta época. Evolución en la decoración va de una sencillez aplastante en las primeras iglesias a las grandes catedrales que todos conocemos.

La Edad Moderna, 1400-1800. Los modelos más reconocidos a nivel general son el Renacimiento, Barroco y el Neoclásico. Cada uno de estos estilos necesitaría un articulo individual por los intensos cambios que se produjeron. Baste decir que la decoración se enriqueció obstensiblemente pues del concepto de teocentrismo se paso al antropocentrismo con la implicaciones psicológicas y sociales que esto conllevaba, relegación de la importancia de la religión, conciencia social de las bajas clases sociales, en definitiva muchos cambios de los que hoy somos herederos.

Edad contemporánea. Trajo, el fin de la monarquías, la llegada de las democracias, la revolución industrial, avances científicos, etc. Cada una plamada en el modo de decorar los espacios, de fabricar muebles, de elegir colores, texturas, telas…

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Es en el siglo XX, que  las tendencias artísticas se reflejan en la decoración desde los primeros interiores art deco, en el periodo entre las dos guerras mundiales, pero, sobre todo, a partir de la segunda guerra mundial, cuando la mujer se incorpora masivamente al trabajo de producción en fábricas o con la explosión del consumismo en los años 50  que podemos empezar a hablar de lo que vulgarmente llamamos decoración de interiores, alcanzando un reconocimiento social amplio y cuya finalidad es ofrecer entornos confortables, acogedores y habitables. Para ello emplea, pautas de diseño, conceptos ambientales, economicos, legales, sociales, e incorpora y readapta los elementos de diseño, perfeccionando la relación del espacio con sus habitantes.

Se que es demasiado resumido pero poco a poco veremos los momentos y sus decoraciónes. Ya tienes el barroco.

Para opendeco.es, Muri. Un beso.