Decora tu propio jardín japonés

Para meditar, lo mejor es un pequeño jardín japonés en un espacio exterior de tu casa. Estos rincones están llenos de paz, tranquilidad y relajación. Si quieres saber cómo decorar uno para que sea auténtico, sigue estos consejos.

Estos jardines se organizan de una manera similar al archipiélago japonés, cuidando todos los detalles, al igual que las pequeñas islas rodean a la central. Además, tiene una fuerte carga religiosa y cosmogónica: el mar (en este caso el estanque), se llena con distintos elementos que representan a la naturaleza y las islas.

Para lograr un auténtico jardín japonés tienes que cuidar mucho los detalles. Para ello, tienes que ubicar una gran roca en el estanque, que simboliza al monte Sumi, el centro del mundo ubicado en el vacío. Lo común en estos casos es utilizar rocas de origen volcánico conocidas como shima. El lugar ocupado por ellas se llama iwakura.

Alrededor de este gran monte, se incluyen otras islas rodeadas por agua y formadas por otras piedras. También puede haber una isla más grande, conectada al resto del jardín con un puente y una casa de té. En cuanto a la vegetación, lo común es utilizar bambú, pino negro, arces y otros elementos como musgo y helechos que dan lugar a un hermoso paisaje. Si se desea, se pueden añadir flores.

Aunque todo está pensado, el jardín tiene que representar un equilibrio asimétrico, por lo que algo demasiado estudiado puede dar lugar a una sensación de irrealidad al parecer demasiado artificial. Por ello se recomienda que todo parezca natural, como si el paisaje, en lugar de ser construido, fuese obra de la naturaleza.

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