La cuna del bebé, la base del dormitorio infantil

Decorar el dormitorio del bebé es una de las tareas que se afronta con mayor ilusión antes de la llegada del recién nacido. Hace que la espera sea mucho más amena y pasar por la puerta de esta nueva habitación oshará pensar lo cerca que está y todo lo que vivirá tanto en casa como en su cuarto.

Precisamente pensando en todo lo que puede vivir en la que será su habitación, hay algunos aspectos indispensables a tener en cuenta más allá de la decoración. “Es imprescindible que la habitación cuente con un espacio para dormir, otro para jugar y otro destinado al orden, pero sin duda, la base es el descanso”, apunta el director de Menamobel, Antonio González Mena. Y aunque parece algo muy lógico, para su elección hay que pensar qué será lo más cómodo tanto para el nuevo miembro de la familia como para los padres y, además, que sea duradero.

Cunas para el colecho

La minicunaCiotola es perfecta para el colecho durante los primeros meses antes de que duerma en su propio cuarto. Sus dimensiones de 86,8 x 77,5 cm hacen que quepa en las habitaciones más pequeñas. Gracias a su barandilla móvil los padres pueden decidir dormir sin que ningún obstáculo les separe del recién nacido, sobre todo en el periodo de lactancia, o que desde el principio se acostumbre a su propio espacio manteniendo las barandillas subidas. Las ruedas facilitan además su desplazamiento a las distintas habitaciones de la casa y en la balda de la parte inferior se puedenalmacenar los productos básicos del pequeño para no tener que buscarlos en otras estancias en mitad de la noche.

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Si al principio usamos minicuna, hay que tener en cuenta que en pocos meses el bebé pasará a dormir solo en su habitación y tendrá que sentirse a gusto ya que cambiará a una cuna un poco más grande donde tendrá más espacio. Una de las dudas frecuentes es la elección de esta nueva cama, ya que puede ser la típica cuna cama para bebés o convertibles.

Si prefieres la primera opción, la cuna Gioco con barandilla curva es perfecta ya que, además de su precioso estilo pertime hacer distintas combinaciones de color tanto en los costados como en las patas. Además, su curvatura y su barandilla móvil facilita que poder coger al bebésin hacer grandes esfuerzos a medida que va creciendo y su peso también aumenta. El colchón para esta cuna es de medida estándar de 120 x 60 cm.

“La cuna bicolor con barandilla curva con ruedas tiene, además, la ventaja de poder desplazarla en el caso de que el bebé no haya dormido en mini cuna y los padres decidan usar la cuna grande desde el principio. En este caso pueden desplazarla fácilmente de su habitación a la suya y facilitarle este nuevo cambio de ambiente, ya que a partir de ahora dormirá solo sin la mirada atenta de sus padres con cualquier sonido, pero estará en su misma cuna, por lo que no extrañará tanto el cambio”, explican desde Menamobel. Además, la barandilla, también en distintos colores, es regulable en tres alturas, lo que permite tener una mayor tranquilidad cuando el pequeño comience a ponerse de pie en la cuna. La medida del colchón también es de 120 x 60 cm, por lo que no hay que buscar ningún colchón especial.

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Cunas convertibles que crecen con el bebé

Por otro lado, pensando en cunas que crecen con el bebé, la mejor opción es una cuna convertible para que el niño note menos el cambio cuando tenga que pasar a una cama grande. La cuna convertible 30 con barandilla recta y su módulo de cuatro contenedores se adapta a las distintas etapas de los pequeños de la casa desde que son bebés. Cuenta con la ventaja de cubrir varias necesidades como el descanso y el orden, ya que cuenta con cajones en los laterales y en la parte inferior de la cuna. Los módulos de almacenaje permiten además colocar un cambiador portátil en la parte superior sin necesidad de tener una cómoda aparte donde apoyarlo y los cajones de la parte inferior son muy útiles para guardar sus juguetes. Una vez que dejan de ser bebés y los padres decidan que ya es hora de que duerma en una cama más grande sin que suponga un gran cambio, la cuna se convierte en una cama de 90×190 cm, escritorio, bajo mesa y mesita.

Además de darles una mayor autonomía para poder subir y bajar libremente, este tipo de camas son bajitas para que, una vez que desaparezcan los barrotes, no se haga daño si se cae al suelo y no le coja miedo a las camas de “mayores”.

Cunas para gemelos

Si hay más de un bebé en casa, la cuna convertible gemelar 30 con barandilla recta y arrastre para colchón es especialmente cómoda para tener a los dos pequeños controlados en un mismo espacio, de forma que se puede aprovechar mejor cada rincón de la habitación a la vez que cada uno duerme de forma independiente separados por otra barandilla opaca. En este caso, las dos cunas unidas se convierten en una cama de 90×190 cm, un escritorio doble y dos estantes. ¡Todo doble!

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Sea cual sea la decisión, lo primordial es pensar tanto en la comodidad de los padres como en la del bebé y, una vez elegida la base, que es la cuna, el siguiente paso será pensar en el resto de elementos con los que llenar la habitación. Su descanso ya está asegurado.