Tener, dentro de casa, un espacio propio para nosotros mismos será todo un privilegio y una decisión que te permitirá, en el futuro, disfrutar de momentos de ocio y relax inolvidables. Es imprescindible, no obstante, contribuir mediante la decoración a construir un entorno en el que nos sintamos lo más a gusto posible. El segundo paso será ubicar los muebles. No es necesario que inviertas grandes cantidades de dinero en ello. Cuanto más artesanales sean más tuyos los vas a sentir.

Para la mesa, lugar donde vas a pasar largas horas leyendo, escribiendo o dibujando según tus gustos, puedes utilizar una vieja puerta. Si, si como lo oyes. Si tienes alguna puerta vieja inservible no la tires: restáurala, píntala y colócale unos caballetes. Después puedes pinar una sillas de madera a juego con los caballetes. Será perfecto para tu habitación. Procura que esté cerca de la ventana desde la que poder contemplar algún que otro atardecer o el maravilloso espectáculo que ofrece un paisaje invernal tras una buena sesión de lluvia.

Para la estantería busca unas tablas, píntalas de blanco y dibújale con un pequeño pincel algunos motivos a mano en un color que combine con la mesa. Por supuesto no te olvides de ubicar en la habitación algún cómoda sofá donde tumbarte a descansar y escuchar música. ¿Qué te parece cubrirlo con una funda estilo hippy llena de estampados? Será perfecta para crear un ambiente atractivo.

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