Cuando vienen invitados a casa, la mesa es un detalle muy especial que hay que cuidar, una buena decoración en la mesa es imprescindible para quedar bien.

La vajilla ha de servirse para la ocasión, debe ser la adecuada, pues existe una gran variedad. Forma, modelo, material… determinan su uso.

Las clásicas y de forma redonda son más adecuadas para comidas sencillas o familiares, las cuadradas para eventos especiales, se lucen más.

La clase de plato a utilizar, depende de lo que queramos servir. Las entradas se sirven en platos pequeños y los segundos más amplios. Los hondos son para las sopas, caldos, cremas… pueden sustituirse por cuencos, dan un toque muy bonito. Los de postre, son pequeños pero planos.

Si te gusta un tipo determinado de platos, te recomendamos que sean todos del mismo patrón, por ejemplo: los cuadrados y todas sus variantes.

Con los colores, se pueden combinar con los manteles, incluso los platos, aunque del mismo modelo con colores distintos, dan un toque muy moderno, por ejemplo, si el mantel es blanco, los platos entrantes, pueden ser amarillos y los de postre, crema. Nunca pongas la vajilla del mismo color del mantel, pues se perderá .Si el mantel es rojo y tu vajilla es roja, una buena opción, es colocar salvamanteles blancos, para dar mayor realce a esta.

Si colocas un plato llano, debajo del de entrada, este actúa como un protector, como función de mantel fino y da más elegancia al plato.

Las servilletas colocadas encima del plato, resaltan todavía más la vajilla, como en los restaurantes finos.

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