Los colores de una habitación, influye directamente sobre los estados de ánimo. Si nos gusta relajarnos sobre la cama, el color del que estemos rodeados, influirá mucho para poder conseguirlo.

La gama de los tonos, influyen en el humor y carácter, por ello, debemos elegir correctamente los colores para decorar este espacio de descanso. Parece complicado, pero no lo es, todo depende de tu personalidad y tu estilo.

Los colores neutros son ideales para el relax, cualquier gama de los tonos blancos o cremas nos pueden servir y una bonita combinación de accesorios con tonos cálidos como el naranja, verde, rojo, azul, oro… para aplicarlos a los textiles (cojines, colcha, alfombra, cortinas…), además del mobiliario, cuadros…

Otra opción es pintar las paredes con colores fríos claros (azul, lavanda, verde…), pero combinándolos en las paredes, por ejemplo los accesorios textiles de la gama más viva y las paredes del mismo tono, pero más claro.

Estos trucos dan visibilidad de amplitud, parecerá un poco más grande.

Los colores pastel, son muy indicados para los dormitorios de niñas y adolescentes.

Cuando vayamos a escoger el color, es mejor seleccionar dos o tres muestras y espera dos o tres días para ver los efectos de la luz.

Para buscar intensidad,  los tonos más suaves, se colocan en las paredes más grandes y los más intensos en las más pequeñas.

Una buena combinación de colores da naturalidad a la habitación, la puedes conseguir con tonos pastel en el techo, paredes y alfombras, los más brillantes en cortinas, colcha, cojines…

 

Fuente: web de hogar

 

 

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