La colocación e instalación de una chimenea y estufa de leña, es una práctica a la que tenemos que ponerle gran atención, ya que existen unos pasos muy fáciles a la hora de instalar chimeneas que debemos de poner en práctica, para lograr una correcta colocación de estos artículos. Uno de los consejos principales, es el de colocar el tubo de escape de humos lo más recto posible, ya que así evitaremos cualquier tipo de problemas a la hora de que los humos nos den problemas posteriores, como calentamiento de tabiques o escapes leves de humo en nuestros hogares. Lo máximo que es recomendable desviar un tubo de escape de humos, es colocarlo a unos 45 grados, colocando un codo de esta medida.

Es importante también, tener en cuenta el emplazamiento exterior de nuestra chimenea, ya que las salida de humos debe de estar a unos 50 o 60 cm., de altura con relación al techo de nuestra vivienda. Existe también una medida mínima de aproximación de cualquier objeto hacia el tubo de salida de unos 8 metros de distancia. El tamaño de la habitación donde está colocada la chimenea también es importante, ya que como todos sabemos, la chimenea necesita oxigeno suficiente para hacer la combustión, es por esto, que no puede estar en una habitación de dimensiones reducidas ni muy pequeña.

El tipo de tubo es recomendable que sea inoxidable y con forma redonda, con el fin de seguir con la dinámica de los humos y gases. Y debe de ser inoxidable, ya que la oxidación que va a sufrir producto de la combustión, hará que tengamos que elegir un material seguro y resistente.

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Fuente: arqhys