Es un poco aparatosa en el tamaño.

No resulta agradable visualmente porque se sale de los convencionalismos.

Pero, y no me gusta usar el término tan manoseado, es entrañable la mecedora de la hora del cuento.

La imagen lo dice todo. Los niños entorno al abuelo leyendo el cuento y todos tienen su sitio a su lado.

Como os decía tiene un aspecto extraño cuando nadie está sentado en ella, pero ¿a quién no le gustaría tener una para poder contemplar escenas como estas?

Su diseñador es Hal Taylor

Fuente: freshome

También te puede interesar:  Diván o cama inspirado en el color