Mientras que ayer os hablé de manualidades con las que podéis pasar una divertida tarde con los niños y, después decorar tu habitación con el resultado. Hoy os traigo un evento donde los adhesivos de colores son los protagonistas.

Cuando era pequeña se pusieron de moda unos libros plastificados con unos adhesivos pequeños con los que me pasaba horas jugando. Creo que no soy la única que los adoraba, ya que el artista japonés Yayoi Kusawa parece haber tomado su infancia como inspiración.

La Sala de la Destrucción es como ha llamado a esta instalación que ha montado en la Queensland Gallery of Modern Art. La primera fase del trabajo consistía en recrear un ambiente hogareño, con todo tipo de elementos habituales pero totalmente blancos, imitando un lienzo por estrenar.

Durante las dos semanas siguientes, se repartieron adhesivos de colores entre todos los niños que visitaron la galería, entre los que debió colar más de un adulto.
Pasado este tiempo, el cambio de la instalación es espectacular, dejando oculto el blanco del principio, bajo capas y capas de círculos de colores.

El artista japonés afirma que “Esto es lo que sucede cuando se dan miles y miles de pegatinas a los niños”.

En la imagen cuesta reconocer al pequeño, que hay en el piano, vestido de blanco entre tanto color. El resultado me ha recordado a aquel spot de Sony Bravia, dónde millones de pequeñas bolas de colores, bajaban a cámara lenta una calle de San Francisco ¿Lo recordáis?

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Espero poder encontrarme algún día con la instalación en alguno de los museos de mi ciudad, o simplemente contar aquí que la instalación la moverán por diferentes museos de todo el mundo. Estoy segura que asistir a ella y dejar tu adhesivo es toda una experiencia, para grandes y pequeños.