Muchas veces hemos hablado de la importancia de la decoración para convertir una habitación pequeña en un espacio más amplio y que dé una mayor sensación de anchura.

Una de las claves es pintar en color blanco las paredes y el techo, dejando que entre luz abundante por las ventanas (sin tapar la luz con cortinajes gruesos). Pero es que además, puedes colocar muebles en madera, dos o tres, en el mismo tono, que contrasten con el blanco y que quedarán genial para romper con el blanco, sin agobiar demasiado.

Además, otra de las cosas que puede hacer que la habitación parezca más grande es prescindir del cabecero y cambiarlo por cojines, por ejemplo. De hecho, no tienes más que ver lo bien que queda una habitación con este estilo de decoración.

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Vía| Apartment Therapy

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