Es cierto que en el mercado existe una gran variedad de cortinados, en cuanto a diseño, colores y tamaños.

Por ello, vamos a sondear algunos detalles a tener en cuenta al momento de elegir la cortina adecuada para cada espacio en particular.

Cortinas blancas: las cortinas blancas otorgan una sensación de mayor espacio y gran luminosidad a los cuartos. Además, muy por el contrario de lo que se cree, son más limpias que otros colores. Se pueden utilizar en cualquier tamaño y modelo y siempre combinan con cualquier color de pared.

Cortinas de colores: deben colocarse en espacios más bien amplios, siempre en combinación con los colores del entorno. Se aconsejan aplicar en paños extensos, con buena caída, de lo contrario darán una imagen de exagerada rigidez.

Cortinas romanas: las cortinas romanas quedan muy elegantes, en aquellos espacios de gran actividad y tránsito diario, tales como la cocina. Son prácticas y muy utilizables. Se sugiere su uso en ventanas importantes, o, al menos, no demasiado pequeñas.

Cortinas de diseño: existen una serie de cortinas que se realizan a medida de los ventanales y acordes a la decoración propia de la casa. Como es de suponer, ésta es la posibilidad más utilizable o, al menos, aconsejable. De este modo, la cortina quedará sumamente fusionada al concepto de decoración general.

Como es de suponer, las cortinas juegan un papel fundamental en la decoración de espacios, sean estos chicos o grandes, dinámicos o no. Por ello, es recomendable hacer una buena elección de las mismas, ya que de manera contraria,  puede llegar a arruinar el decorado.

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Fuente: decoración de interiores