Claro, no estamos hablando de las grietas de verdad que se hacen en las paredes, que no son plato de gusto para nadie. Se trata de unas grietas que en realidad no lo son.

Se trata de unos originales detalles en pintura que sinceramente, quedan muy bien y muy originales sobre una pared blanca. Puedes pintar estas grietas en colores llamativos, azul y naranja, verde… de los colores que más te gusten.

Puedes poner las grietas en la dirección que quieras, en el techo, bajando por las paredes, y en la forma que prefieras, teniendo en cuenta la posición de los muebles. En cualquier estancia de la casa estas grietas aportan un toque muy original.

¿Te gusta? Por cierto, que primero puedes dibujar por dónde van a ir y después, pintarlas.

Si te animas, ya nos contarás…

Foto de Muuuz

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