Cuando hemos logrado encontrar los colores que nos gustan y darle a nuestra estancia el estilo decorativo perfecto aprovechando al máximo las paredes, no debemos olvidarnos que para que siempre luzcan bien debemos ocuparnos de la limpieza  de paredes. Esto es algo que debes hacer con alguna regularidad, al menos una vez al mes revisar las mismas y darles la limpieza que necesitan para que las paredes estén en buenas condiciones de uso y aspecto. Hoy te contamos algunos aspectos que debes tener en cuenta para ello.

limpieza de una pared
Fuente: My Attic

Limpieza de paredes de casa

Hay que tener en cuenta que el buen aspecto de las paredes depende de la limpieza y claro desde el primero momento de la pintura que se elija. Es mejor elegir pintura que sea fácil de limpiar, lavable que pintura que debamos retocar cada tanto y que sabemos es algo que va alterando el color original que hemos elegido. Así que cuando compramos la pintura para nuestras paredes, el aspecto de limpieza de paredes es algo que debemos tener en cuenta.

Para limpiar paredes que no son lavables, hay que usar un paño seco que esté muy limpio o bien un plumero grande para que pueda sacarse el polvo a fondo. Cuando tenemos paredes que son lavables, entonces podemos recurrir a una esponja humedecida en agua y líquido lavavajillas suave.  Hay que retirar el polvo primero y luego que esté bien limpio de ello es hora de pasar la esponja, hacerlo de abajo hacia arriba, un gran error es hacerlo de arriba hacia abajo porque entonces se mancha toda la pared y hay que invertir más tiempo y esfuerzo en limpiar con el riesgo de que queden manchas.

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Limpieza de paredes muy sucias

Cuando hemos de  hacer la limpieza de paredes muy sucias, que puede suceder que sean de habitaciones que mantenemos cerradas o luego de volver de un largo verano a casa, hay que empeñarse más que cuando hacemos la limpieza de paredes de manera regular, una vez al mes. En este caso hay que limpiar usando jabón de azúcar. Este es un limpiador profundo que elimina por sus componentes algunos como el fosfato de carbono de sodio entre otros, las manchas más potentes y difíciles de retirar.

Se llama así porque tiene apariencia similar a la azúcar granulada, y lo puedes hacer en este caso diluyendo en agua y aplicando con la esponja sobre la pared. Suele mezclarse 1 cucharada de jabón de azúcar con 2 1/2 tazas de agua  revolviendo bien para disolver. Pero siempre sigue las instrucciones del fabricante sobre cuánto y cómo mezclar el jabón.  Con ello podrás hacer limpieza de paredes y siempre debes tener en cuenta para que la limpieza sea más fácil, ventilar bien la casa y pasar siempre el plumero al limpiar para que las paredes no acumulen polvo.