todo rosa

San Valentín es una fecha que se presta a decorar de una manera romántica, con corazones, colores rosas y rojos… Claro, un detalle puede quedar bien, pero un exceso de estos colores y detalles puede generar el efecto totalmente contrario: puede acabar siendo empalagoso y crear una sensación un tanto agobiante. 

Un ejemplo de lo que NO se debe hacer con la decoración de San Valentín es la foto superior. Lo que podría haber sido simplemente un detalle, con algunos cojines en color rojo o con texto o imágenes relacionados con San Valentín, o tal vez  con un cambio de cortinas para dar más sensación de cambio en la estancia, se convierte en un auténtico desastre, por culpa del exceso de detalles: cortinas, cojines, el edredón,

La verdad es que es muy importante tener cuidado a la hora de decorar en esta fecha, ya que la línea entre algo elegante y con estilo y una extravagancia es muy fina. Para evitar caer en el exceso, lo mejor que se puede hacer es optar por un solo detalle  dos, como mucho: cojines, velitas…  Una vez que tengas claro qué quieres hacer para decorar, no te dejes llevar por las cosas que veas por las tiendas, sobre todo porque hay tantas cosas bonitas que antes de que te des cuenta, tendrás la casa llena de cosas y el resultado será un tanto recargado.

¿Te animas a decorar tu casa en San Valentín?

Vía| Via interior

También te puede interesar:  Figuras en la habitación