No hay duda de que el dorado es un color de moda en el mundo de la decoración.

Sin duda, una de las ventajas de utilizar este color en la decoración es que se trata de un tono con un toque de lo más lujoso, que puede aportar un punto de elegancia y sofisticación. Eso sí, abusar de este color puede ser un error, sobre todo porque puede acabar recargando demasiado la estancia y ofreciendo un resultado excesivo.

Por eso, es importante medir bien cuánto dorado utilizas en la decoración de una estancia. En este caso, por ejemplo, una de las cosas que más me gusta es el palacete, que tiene un toque muy trendy, aunque por supuesto, no se puede colocar en cualquier sitio, ya que en una habitación pequeña o con el techo muy bajo puede ser asfixiante.

En este caso, es todo un acierto, ya que delimita a la perfección el espacio y tiene un toque muy a la última, ¿no te parece ideal? Claro, que no siempre se puede poner algo así en el salón, pero fíjate en las diferentes alternativas que hay para decorar combinando el dorado con tonos como el negro o el blanco. Sin duda, se trata de una idea perfecta para decorar a la última y con estilo.

La verdad es que lo mejor es optar por velitas, candelabros, algún que otro cojín y ese tipo de cosas, que tienen un punto muy chic, pero que no recargan demasiado. ¿Qué te parece la idea? ¿Te animarías a hacer algo así en tu casa?

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Foto de Casa Sugar