Me dan mucha envidia esos niños que se pueden pasar horas y horas dibujando. Son tan atrevidos que se arriesgan a dibujar a toda la familia, sin saber de proporciones o proporciones, ellos simplemente se están divirtiendo.

Los resultados de estas horas de juegos entre lápices son geniales y, si además los puedes comparar con otros anteriores, podrás ver su evolución.

Por eso me parece una gran idea  que haya padres que les dediquen un rincón de la casa a estas pequeñas obras de arte.

No es necesario grandes dosis de fuerza para colgar complicadas estructuras, con un par de elementos bastará. Por eso os muestro dos opciones rápidas para montar la galería.


La primera es la más sencilla de todas y en unos segundos ya la tendréis lista. La idea principal es que el niño pueda colocar los dibujos por si sólo y, pueda alterar el orden de las obras y su colocación. Por eso utilizaremos en antiguo método de pegarlos a la pared, pero esta vez se usarán cintas adhesivas decoradas, también llamadas Washi tape.


Con ellas los dibujos quedarán pegados de forma más cuidada y, el niño también podrá sentir que ahí se exhiben sus obras porque a todos les gustan.


La segunda requiere de un adulto que la realice, ya que consiste en colocar unos alambres, con una base en la pared que los separe un poco de esta. Después se colocarán unas pinzas que ya tienen incorporado un cierra para que queden colgando del cable de metal, esperando ser nuevamente ocupadas. El algo parecido a colgar la ropa, ya que de forma rápida puedes colgar dibujos, pequeñas manualidades o lo que se ocurra.

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Estos gestos los valorarán hasta cuando sean mayores.

Post inspirado en: adelightfulblog