Los espejos son elementos decorativos ideales para cualquier rincón de la casa. Su ubicación no tiene por qué estar limitada al cuarto de baño, el lugar en el que normalmente nos peinamos y adecentamos. También puedes ubicarlos en el salón, la entrada o el dormitorio si eliges un marco adecuado.

Si lo que quieres es originalidad, en lugar de comprarlo en una tienda puedes crear tu propio marco, de forma que sea un diseño único. Hoy te traemos dos ejemplos que hemos encontrado en la web Las Manualidades.

El primero de ellos está hecho con pinzas de la ropa de madera. Su montaje es muy sencillo. Busca un espejo redondo (puedes encargarlo en la cristalería de tu barrio). Después coloca las pinzas alrededor del espejo. Cuando lo tengas todo a tu gusto, utiliza pegamento para fijar las pinzas al cristal. Para finalizar, tienes que buscar un gancho para pegarlo a la parte trasera del espejo y que se pueda colgar de la pared. En tiendas de decoración o en la misma cristalería pueden tenerlo. Si quieres tener algo más original, puedes pintar las pinzas de la ropa a tu gusto.

Otra opción, mucho más espectacular aunque igual de fácil es hacer un marco con cajas de alimentos, como por ejemplo, bricks de leche. Para ello tienes que cortar en tiras la caja, formando rectángulos. Después, la pegas al espejo dándole forma de pétalo, aplanándola por los lados. Para ayudarte pégalas en una superficie redonda, como un plato. Una vez que tengas la primera corona puedes aplicar una segunda capa de pétalos, que hará más grande el marco. Puedes añadir tantas como quieras, teniendo cuidado de pegar los laterales de cada pétalo con el del margen exterior sin que se note mucho el empalme. Cuando finalices, puedes poner un espejo en la parte delantera fijándolo con mucho cuidado para que no se caiga.

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