El amarillo es un color alegre, con fuerza y llamativo, pero a pesar de todo, son muchos los que consideran que no es una buena elección, sobre todo porque se trata de un tono que ha estado asociado con la mala suerte durante mucho tiempo y para los supersticiosos, tener la casa decorada en amarillo es algo totalmente impensable.

Sin embargo, hay muchas posibilidades diferentes a la hora de decorar con estilo y a la última introduciendo este color como parte de la decoración. Eso sí, esta idea no es, ni mucho menos, apta para supersticiosos.

Es cierto que el amarillo es un color del que no conviene abusar mucho, puesto que puede llegar a ser incluso agobiante. Sin embargo, hay opciones muy interesantes que pueden funcionar realmente bien para poner un toque de color a la decoración.

Por ejemplo, ¿qué te parece la idea de pintar las patas de la mesa del salón en este tono? Si no tienes mesa de madera, puedes optar por hacer lo mismo en la mesa de centro, la de café, o en alguna de las partes del mueble de la televisión.

Además, siempre puedes encontrar algún detalle en amarillo, como una silla, por ejemplo, una lámpara, un puf… Por otro lado, otra de las cosas que merece la pena tener en cuenta es que puedes combinar estos elementos decorativos en amarillo con detalles como los textiles de mesa, fundas para las sillas o la funda del sofá, por poner un ejemplo.

Si algo está claro es que el amarillo es uno de esos colores que pueden ser un gran acierto si lo que quieres es ponerle un punto de color y modernidad a la decoración. ¿Te animas? Sin duda, es una manera estupenda de cambiar el estilo de tu casa.

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Foto de Casa Sugar