Mesas operativas para oficinas: pros y contras

A la hora de seleccionar el mobiliario de oficina, acertar con su elección resulta un paso muy importante para conseguir una mejor optimización del espacio, y que de esta forma, los trabajadores se encuentren más cómodos en su puesto de trabajo, un lugar donde al final pasarán muchas horas a lo largo del día. Entre todos los elementos que formarán parte de ese espacio, la mesa operativa oficina es uno de los muebles más importantes, resultando clave su elección.

En la actualidad podemos encontrarnos diferentes opciones. Por este motivo, hoy os hablaremos de los principales modelos que existen en el mercado dentro de las mesas operativas.

Índice del artículo

¿Qué son las mesas operativas?

Mesas operativas para oficinas: pros y contras 1

Antes de hablar de los diferentes tipos de mesas operativas, creemos que es bueno comentar qué son estas mesas, ya que muchos pueden que no hayan oído hablar de este concepto.

Cuando hablamos de mesas operativas, nos estamos refiriendo a aquellas que han sido diseñadas para llevar a cabo el trabajo que se realiza en oficina. Podemos encontrarnos mesas de un solo puesto (suelen ser las más habituales), aunque también las hay más grandes pensadas para dar cabida a varios empleados.

Las mesas operativas suelen contar con un diseño ergonómico que permite a los trabajadores poder realizar sus tareas diarias de una forma más cómoda, algo importante para evitar molestos dolores musculares.

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Principales tipos de mesas operativas

Mesas operativas para oficinas: pros y contras 2

A la hora de clasificar las mesas operativas pensadas para oficinas, nos podemos encontrar tres grandes grupos: rectangulares, en forma de «L» o mesas con forma. Veamos cada uno de estos tipos de mesas.

Mesas de oficina rectangulares

Las mesas con forma rectangular suelen ser las más utilizadas gracias a su forma, que permite un mejor aprovechamiento del espacio en comparación con las mesas en forma de «L».

Algunos modelos de mesas rectangulares pueden agruparse ofreciendo nuevas configuraciones, según las necesidades de la oficina donde vayan a ser instaladas. Son perfectas para todo tipo de disposiciones, incluso para diseños abiertos.

Mesas de oficina con forma de «L»

Como alternativa a las mesas rectangulares, nos encontramos las mesas con forma de «L», que se diferencian del caso anterior en que cuentan con un espacio extra que sirve de apoyo para colocar periféricos, archivadores o cualquier otro tipo de material de oficina.

En el caso de hablar sobre alguna desventaja, decir que la movilidad de la silla en este tipo de mesas es más reducida debido a que el ala impide el desplazamiento. También hay que destacar que el acceso al puesto de trabajo es más cerrado debido a su diseño, pudiendo acceder únicamente por el lado opuesto a donde está el ala.

Mesas de oficina con forma o de ola

Como opción intermedia a los dos casos anteriores, nos encontramos las mesas con forma o de ola. Este tipo de mesas suele contar con una parte del tablero más profunda que la otra, contando con forma curva en su interior.

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Se trata de un tipo de mesa operativa que ofrece algo más de superficie de trabajo, además de una buena movilidad para la silla de oficina. Por contra, su forma ovalada impide que se puedan crear agrupaciones, algo que sí ofrece las mesas rectangulares.

Apostar por uno u otro modelo de mesa operativa dependerá del trabajo a realizar y de nuestras necesidades. Lo más importante es que cumpla con nuestras necesidades para poder realizar nuestra actividad diaria de la forma más confortable y eficaz posible.