Muchas veces, nos da miedo mezclar estilos, pero con un poco de estilo, puede resultar una decoración muy resultona, por ejemplo, una cortina clásica con muletón, dan un resultado clásico y a la vez ligero.

En las líneas clásicas, se le pueden aplicar estilos actuales. Dos espejos en un mismo salón, dos cuadros paralelos, dos sofás de frente, los tapizados de color piedra, dos mesas de centro juntas, dos cómodas junto a la chimenea… organizaciones rompedoras, pero con estilo propio. Se rompe así la simetría, pero con orden y dinamismo, la mezcla de estilos consigue desconectar con las épocas.

Un cuadro vanguardista, abstracto… sobre una chimenea de mármol. Una cómoda clásica y lacada junto a un espejo recto. Una lámpara con pinceladas contemporáneas, al igual que los complementos. Todo es válido para crear un ambiente diferente.

Si tu ilusión es recuperar muebles antiguos, puedes ir complementándolos con los más contemporáneos de tu casa, podrás así presumir de tu decoración no solo personal, sino trabajada también por ti.

Los sofás deteriorados no debes tirarlos, puedes volver a tapizarlos, rellenándolos bastante, para que vuelvan a ser mullidos, cuando quede totalmente renovado, lo podrás poner junto al tuyo y quedará un contraste muy rompedor, ya que al elegir la tela del tapizado, puede quedar perfectamente conjuntada con el otro.

La viejas librerías, pueden ser un encanto si las pintas de vivos colores, rompes así su estilo clásico y la puedes acoplar perfectamente a tu hogar, no romperá tu decoración, todo lo contrario, la destacará y resaltará ese bonito mueble.

 

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