Vivo rodeada de calzoncillos, espuma de afeitar, after save y corbatas. En torno a mi tengo cuatro hombres y yo soy la única mujer del grupo.

Mientras mis hijos eran pequeñitos el problema de las micciones masculinas no eran un problema grave. Pero cuando comenzaron a crecer y a pesar de mis desvelos y cuidados más de una vez me levantaba con el culo mojado. Tenía que encontrar una solución, y pensé,¡ pondré un urinario! como los que hay en los colegios y servicios públicos. Pero eso era salirse de lo tradicional en los cuartos de baño de una casa y a mi marido le sonaba mal. Pero eso no me frenó, no me costó mucho encontrar un urinario pequeñito, le llamaban baby, en Leroy Merlyn y lo coloqué en el lugar donde estaba el bidé.

A partir de ese día mi vida cambió, el baño estaba más tiempo límpio y yo no corría peligro. Como mis chicos eran aun bajitos, para que accedieran bien les puse un escalón de Ikea, donde se subían para atinar.

Si tienes un problema similar no te lo pienses más. Es una buena solución y en cuanto a estética no le resta ni un ápice.

Para opendeco.es, Muri. un beso.

También te puede interesar:  Decorar un baño con tonos pastel