Hay un refrán que dice, cuando el diablo no tiene nada que hacer con el rabo mata moscas. Eso es lo que pienso sobre los diseñadores de muebles que se dedican a realizar mobiliario de exposición como estas sillas de los siete pecados capitales.

Un mobiliario de exposición, por llamarlo así, que no sirve para la función para la que ha sido pensada. Un mobiliario que solo sirven para llamar la atención hacia la persona que lo ha creado.

Eso, desde mi punto de vista no es mobiliario, es un anuncio, una promoción o lo que ahora se llama arte contemporáneo.

A mi me toca mostraros todo lo que concierne a la decoración, que estéis al día de tendencias, de estilos, de diseños y diseñadores. Podemos ofreceros más variedad y cantidad que las revistas al uso. Y esto entra dentro de lo que considero mi trabajo.

Si me pides una opinión te diré que no me agrada, me parece salirse del contexto y no le veo la utilidad.

En casaoriginal, dicen que son sillas originales, ingeniosas y demuestran la creatividad de su autor Thomas Von Sataffeldt. No puedo estar más en desacuerdo.

Me gustaría saber la tuya.

Fuente: casaoriginal.com

Mury, un beso.

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