El color en los muebles de salón suele ser monocromo o bicolor. Bien por ser de madera, en un tono o dos, o por tener chapas, que tambien suelen ser de uno o como máximo dos colores. Y esta es una tendencia que se ha llevado desde siempre. Lo más que se emplea en los últimos modelos son colores fuertes, rojo, cereza, berenjena, naranja y algún verde en uno de los módulos.

No hay muebles que empleén una variada gama cromática en un mueble para el salón. Deben considerar que al ser un espacio tan serio, el color sólo debe ir en textiles y sillónes. No se, tal vez puede que tengan razón, aunque bien mirado, puedes poner color en tus mueles y quitarlo de los textiles y de los sillones. Y si no todo a juego.

Bueno dejemos de imaginar y veamos un ejemplo concreto, y así observaremos qué efecto puede causar y si nos convence o no.

Pues a mi no me disgusta la combinacion. Si os fijais el color de los muebles es el único que existe en la estancia. El resto son colores neutros, blanco, negro y algo de gris. Es una opción para dar un poquito de color a un ambiente tan neutro y frío.

Me lo puedo imaginar en un salón con suelos de madera oscura, y papel de tonos cereza (como uno de los módulo) en alguna de las paredes, una alfombra oscura con algún toque de color a juego con los módulos, la mesa de centro de cristal o de metal cromado con cristal y unos sillones de cuero blancos. Y un despachito minimalista con un sillón amarillo, también de cuero.

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¿Cuál sería tu diseño?. Puedes mandalo en un comentario, es un buen ejercicio de decoración.

Para opendeco.es, Muri. Un beso.