Los muebles, no tienen por qué ser siempre utilizados para un determinado uso, estos pueden ser multifuncionales, convirtiendo así el espacio de la casa donde estos se encuentran en algo también multifuncional. Muebles que sirven de asiento, mesas de despacho que se convierten en mesas de comedor… todo depende de la función que se le quiera dar al ambiente.

De estas formas de utilizar los muebles, un salón, se puede convertir, inmediatamente en un despacho, separando las sillas de la mesa y juntándolas a la pared, plegando la mesa y añadiéndole una butaca, simplemente, el resto de los complementos, pueden quedar perfectamente donde están. Lámparas, muebles, librerías… todo en su mismo lugar.

Estas transformaciones son ideales para pisos con pocos metros, algo muy común hoy en día.

Una cocina con isla, puede perfectamente convertirse en un comedor, si la isla se prolonga, pueden comer perfectamente varias personas sin ninguna molestia y con una ventaja, cuando se acaba de comer, se recoge la mesa en un “periquete”.

Las camas de los niños, pueden convertirse en un pequeño sofá, si estas tienen el cabecero, a modo de respaldo. Si le aplicamos unos cojines, la habitación, la convertiremos en un salón de juegos y por la noche… ¡todos a dormir!

También hay mesas que igualmente hacen de cama, son mesas de soporte bastante fuerte, capaz de aguantar el peso de una persona, mientras que normalmente es utilizada como mesa baja de café, esta puede ser utilizada en emergencias colocando encima  su colchón adjunto. La  mesa actúa como somier

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