Los nenúfares son una de mis plantas favoritas. Aunque nunca he tenido ninguna, el exotismo de sus flores y sus hojas me parece algo casi mágico. Y siempre que veo fotos de un jardín con un lago y nenúfares flotando me da mucha envidia. Porque para tener nenúfares en casa necesitas, al menos, un pequeño estanque en el jardín.

Los nenúfares pueden dar un toque de color al patio y es una planta muy llamativa, aunque requiere muchos cuidados. Para plantar algunos en casa necesitarás una maceta con agujeros en la superficie y tierra fertilizada. Tienes que enterrar las raíces en la tierra y meter la maceta en el agua sin que se derrame. Si eres primerizo te recomiendo que compres nenúfares ya crecidos, porque hacerlos germinar desde la semilla es mucho más difícil.

El estanque debe estar ubicado en un sitio con mucha luz y en invierno tienes que recortar las hojas que se vayan poniendo pochas. También tendrás que cambiar el sustrato o abonarlo cada poco tiempo porque requiere muchos nutrientes. Y aunque parezca que esta planta salvaje es muy resistente, en realidad tienes que mimarla mucho.

A la hora de hacer el transplante tienes que tener cuidado con las raíces porque son muy frágiles. El más mínimo daño podría hacer que tu planta se secase rápidamente. Así que cuando la vayas a poner en tu estanque, tienes que tener mucho, mucho cuidado.

Pero a pesar de todo esto, cuando consigas que florezcan comprobarás que ha merecido la pena. Porque un estanque con nenúfares da mucho encanto a un jardín. Y si además crecen lustrosos y te dan una flores coloridas, tendrás un cachito de paraíso en tu propia casa.

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