¿Por qué quedarse con un cuadro o una lámina para la habitación de los niños cuando podemos llenar una pared entera?

Aunque en principio, puede parecer un poco raro, lo cierto es que decorar toda una pared con láminas, algún dibujo, un espejo y todo lo que se te ocurra puede darle mucha “vidilla” a la habitación de los niños. ¿No te gusta cómo queda?

A mí personalmente me parece todo un acierto. Y ahora, fíjate bien en esta foto.

¿Qué me dices de la cómoda en color amarillo que asoma por la derecha? ¡Me parece una auténtica maravila, por la forma y por el color! Puedes animarte y pintar algún mueble que tengas en casa de este tono, ¡quedaría genial!

¿Qué te parece el conjunto?

Vía| Casa sugar

 

 

 

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