Paredes que hablan

Cuando empezaron a aparecer por todas partes vinilos de pared para niños, eran pocos los que me convencían. No se veían naturales, algunos eran siluetas de cosas difíciles de reconocer, etc. No había cariño y mimo en ellos, hasta que descubrí a Chispum que me gustaron tanto que he sido clienta suya en varias ocasiones.

Buscando inspiración en sus propuestas me tope con sus novedades para las habitaciones de los pequeños, que son la envidia sana de todo adulto. Por eso he traído una parte de su catálogo.

El primer vinilo que me ha entrado por los ojos y ha ido directo al corazón ha sido este mural de Me Gusta de Paloma Valdivia. Las ilustraciones son entrañables, con mensajes divertidos y colores muy muy alegres. Perfecto para la habitación de una niña que no quiere crecer.

El castillo parlanchín que busca una princesa, es tierno y nuevamente una buena elección para la niña de la casa. La sencillez del trazo y la delicadeza en los detalles de ojos y boca, te arrancan una sonrisa cada vez que los ves.

Entre sus novedades hay vinilos con sensación de movimiento, como este viaje que hace un avión de papel por toda la pared, o el barquito  de agua dulce que navega por encima del sofá.

 

Los techos no iban a ser menos y también hay detalles para ellos, con nubes de colores y aviones de papel que transportan sueños.

En Chispum han pensando en esos días que la lluvia o el frío no les deja salir a jugar fuera, por eso han creado unos vinilos con forma de circuito de carreras, para que pueda mover el coche por toda la casa. Pero si te gusta más jugar a la pata coja y cantar canciones, tienes este otro que se coloca en el suelo para que puedan saltar sobre él. Espero que no haya vecinos cerca de los que molestar.

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Esta es sólo una muestra de la extensa lista de novedades, así que no dejéis de visitar Chispum para conocer todos los modelos.