Los pomos redondos para puertas son mis preferidos, me gusta ver la redondez el tacto con la mano y no me engancho con ellos, además hasta que mis hijos aprendieron a abrirlos era un sistema perfecto para que no abrieran las puertas.

Los pomos suelen ser de metal, estos en concreto ocupan muy poco espacio en la puerta, aportando la sencillez que a mi personalmente me gusta.

Hoy la variedad es tan grande que lo que apetecería es personalizar cada una de las puertas, lo que por otra parte haría sino fuera porque no coinciden los formatos de los tiradores.

Me explico, para el pasillo y las zonas comunes emplearía un formato más clásico pero para el interior de las habitaciones me encantaría variarlos de acuerdo al estilo que hubiera elegido para ella, pero los fabricantes empeñados en variar los formatos me hacen imposible el poder mezclarlos. Bueno algún día alguien leerá esto y lo mismo se le ilumina la bombilla.

Empezando por los clásicos más rectos e incluso totalmente rectos, pasando por los redondos, de metal, de cristal, a los redondos achatados, por los labrados, o por los de  hierros negro la variedad es abundante.

 

 

No está más la variedad, pues aun hay más solo teneís que buscar.

Mury, un beso

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