La primavera la sangre altera, pero a unos más que a otros. El buen tiempo que pronto empezará a inundar nuestras ciudades terminará algún día. No, no queremos ponernos dramáticos, pero el color que hoy os presentamos no es muy propio de esta época del año, pero nunca está de más estar preparado para la llegada del frío. Y las personas que viven en muchos países del Hemisferio Sur, saben de lo que hablo.

El color que presentamos es el azul navy o azul marino. Es un tono muy utilizado en la ropa por su aspecto elegante y sobrio sin caer en la total oscuridad del negro. Ahora bien, en la decoración de interiores no es tan usual, y se trata de un tono bastante residual. Por lo general nos gustan los espacios luminosos que no atrapen la luz natural. Pero para gustos… azul navy.

En las fotos que os mostramos tenemos salones donde domina el azul marino como tono que define el espacio. A simple vista podemos observar que al tratarse de un color oscuro, puede crear espacios más tenebrosos de la cuenta. Por ello, la utilización del navy debe darse, a poder ser, en lugares con amplia iluminación natural. Unos buenos vanos que dejen el paso a la luz del Sol son elementos interesantes si estamos pensando en el azul navy.

La combinación con otros tonos, como siempre, ayudará a que nuestro salón tenga un aspecto interesante. Si buscamos elegancia y serenidad, grises claros y blancos, son los colores adecuados para relajar el ambiente, quizás demasiado frío si las paredes van en azul marino.

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Otros tonos más explosivos como el naranja, el rosa o el rojo puede animar convenientemente el espacio. Pero tampoco nos pasemos, porque el resultado puede ser algo chirriante.

El navy es un tono poco habitual, pero dota de gran elegancia y sobriedad al ambiente. Un salón en navy puede ser un lugar perfecto para relajarse leyendo un libro.