La pared del dormitorio de un niño puede ser perfectamente oscura, siempre y cuando coloquemos sobre ella una decoración de colores claros.

Por supuesto no estoy hablando de toda la habitación, pero si puede ser en el cabecero o en la pared del estudio, sitios que por lo normal tienden a ensuciarse  más que en el resto.

Los colores oscuros nos ayudarán a que el resultado nos dure más tiempo.

Estrellas, mariposas, planetes, animales, automóviles, cualquier objeto que le guste al niño.

Por ejemplo en la fotografía podemos ver una pared en un azul marino precioso con estrellas amarillo plátano que le restan oscuridad al rincón.

Un besito, Mury

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