Suelos de barro cocido

Estaba pensando en hablaros de suelos de madera cuando buscando alguna foto he visto una de los antiguos suelos de barro cocido que había en las casas. Y me han venido un montón de recuerdos y de sensaciones tan agradables que he decidido cambiar de tema y hablaros de los suelos de este tipo. Sabeís de cuales os hablo.

Yo no los he tenido en casa, ya eran más modernos, aunque igual de bonitos en cuanto al color que no la forma, excesivamente rectos. Pero recuerdo un viaje a Granada. En la Alambra, hay una construcción, de una serie de habitaciones junto a la Sala de Dos Hermanas y con vistas al maravilloso Albaicín, que unen el Patio de los Leones con el de Comares. Parece que se inicio su construcción en época de los Reyes Católicos aunque fue  Carlos V quien las terminó. En ellas estuvo residiendo Wahsingtong Irving, que enamorado por la Alambra escribió los famosos ” Cuentos de la Alambra” en el siglo XIX .Bueno que me despisto, ¡es tan bonito ahhh!

Bueno, pues allí hay una muestra de estos suelos, también los vi en Mallorca en una granja, no recuerdo el nombre ( foto 1ª y 3ª), ¡divinos!  y en otros lugares que ahora no me vienen a la mente.

Son unos suelos bellísimos, con un brillo y una calidad que se ven de verdad. A ver si me explico. Los suelos de hoy tan rectos, con tanto brillo tienen ese componente de hecho en serie y por máquinas que le restan autenticidad, iba a decir humanidad, pero no es eso, no tienen espíritu, solo una bonita presencia. Algo así como una barbie frente a una muñeca de trapo hecha por nuestra madre o nuestra abuela. Eso es lo que tienen estos suelos, estan vivos, como si de madera se tratara. Y suenan diferente, un sonido agradable, familiar, cadencioso.

También te puede interesar:  Imágenes que inspiran a la hora de decorar tu hogar

Está claro que no me gustan nada.

Para opendeco.es, Muri. Un beso.