Brillantes y lisos: techos de aluminio

Cada vez más hogares se han apuntado a una nueva tendencia para decorar los techos: el aluminio. Su color plateado y la elegancia que transmite, además de ayudar a que la habitación parezca más amplia, lo han convertido en una elección segura.

Este material es muy moldeable y pesa poco, con lo que podemos utilizarlo tanto en techos como en paredes sin ningún problema. Su colocación es muy sencilla y se amolda a cualquier espacio. Sin embargo, a pesar de estas características es muy resistente y soporta muy bien los cambios climáticos. Al contrario que ocurre, por ejemplo, con la madera, este material no se hincha ni cambia su tamaño, por lo que es ideal para decorar los interiores de nuestra casa.

Su mantenimiento también es muy sencillo: sólo necesitas agua y jabón para limpiarlo y puedes olvidarte de productos especiales, tratamientos anti insectos y otros cuidados que puedes necesitar con otros materiales. Además, es fantástico para cualquier tipo de casa y combina muy bien casi todos los estilos.

Otra gran ventaja es que puedes cambiar el color fácilmente. Puedes pintarlos antes de instalarlos, lo que facilitará enormemente la tarea, o por el contrario, cambiar el tono una vez que ya están colocados. Pintarlos es muy sencillo, porque están preparados con acabados especiales que absorben bien la pintura, así que no tienes que preocuparte por cómo va a quedar.

Si quieres dar un toque original y moderno a tu casa, esta es una opción si te planteas una reforma a fondo. Si pones lámparas incrustadas en el techo, el efecto será aún más espectacular porque reflejará mucho más la luz.

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