Siempre que entramos en una casa antigua nos preguntamos si tendrán algún pasadizo secreto, con el que llegar a habitaciones privadas repletas de sorpresas. Los niños con su particular imaginación, también les gusta este tipo de distracciones sobretodo si incluyen aventuras de por medio.

Cuando se separan dos espacios continuos, a menudo nos encontramos con que han colocado una pared en medio. Por eso estaría bien encontrar una solución alternativa a la separación de espacios, aprovechando de alguna forma el máximo espacio disponible.

Esto es lo que han creado en Londres el estudio de arquitectura Michaelis Asociados Boyd. Dentro de sus trabajos para obra residencial, han diseñado unos túneles acolchados por los que se puede pasar de una habitación a otra.

Así se pueden tener las dos habitaciones del niño (descanso y juegos) separadas por una pared, que sirve también para almacenar.

El túnel esta acolchado para evitar que los niños se puedan lastimar al usarlo o jugando alrededor de él, pero sobretodo tiene otra intención. Con su forma y un amplio radio de circunferencia, los niños pueden sentarse dentro a jugar, a leer o dibujar. Así pueden disfrutar de un espacio privado y tranquilo.

Gracias a una estructura así, el área disponible para jugar es más amplia y aunque estén unidos los espacios, se podrán diferenciar fácilmente con estos armarios.

Habitualmente estas estructuras son más propias de tiendas o instituciones infantiles, pero ya vemos que en el interior del hogar su resultado es igual de sorprendente y se puede utilizar para algo más que jugar.

Si quieres conocer más sobre el estudio que hay detrás, visita su web aquí: michaelisboyd.com

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Fuente: Small for Big