En Austria existe un hotel muy curioso que nos ha dado una gran idea para decorar. Se trata del Das Park, un hotel en el que las habitaciones son tubos gigantes de hormigón, como los que podemos ver en las obras subterráneas de las grandes ciudades. Sí, como lo lees.  Está en pleno parque, junto al río Danubio y permite a los huéspedes dormir en un pequeño espacio en el que hay una cama, mesitas de noche y un baúl de madera.

Aunque su aspecto es un poco extraño, está totalmente preparado para conseguir una buena temperatura en su interior para que sea tan confortable como un hotel de lujo. Y la decoración es muy colorida y acogedora. Vamos, que una vez que estés dentro no te parecerá que estás en un tubo de hormigón.

Lo mejor de este hotel es que el cliente decide cuánto para por noche, entre 7 y 20 euros, así que es un chollo de hotel, tanto por el precio como por la zona en la que está ubicado. La idea de crear este hotel fue de Andreas Straus, un artista que decidió dar un toque interesante al lugar y otra utilidad a los famosos tubos.

La verdad es que nos parece algo muy original y, tomando la idea, sería una buena opción si queremos poner un cobertizo en una casa de campo o incluso un cuarto de juegos para los niños en el jardín. Si adaptamos uno de estos tubos de hormigón podemos tener una habitación muy divertida en el exterior. ¿Qué te parece la idea?

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