Nada como volver a los orígenes, a las reglas clásicas. Existe una tendencia por ocultar al baño con pinturas, añadidos, juegos de texturas… Sin embargo, si lo que se desea es acertar, evitar la decoración estrambótica o poco práctica, nada como un baño despojado: blanco, luminoso, discreto en su despojamiento.

Y sí la idea proviene de uno de los más reconocidos decoradores (Clive Wilkinson, el cerebro tras las comentadas oficinas de Google), qué mejor. Esta es una foto del baño de la casa de Wilkinson, difundida por Remodelista: la bañera como una continuación de las paredes. El efecto es de una elegancia impactante.

Lo mejor: todo el recubrimiento del baño se ha realizado con una misma variedad de cerámico, blanco, con círculos en alto relieve. Se trata de uno de los modelos más económicos de cerámica (utilizada con mucha frecuencia en la cocina) que, además, ofrece seguridad extra: su textura evita los resbalones.

Una seolución sencilla y práctica, con un toque de mayor seguridad, de la mano de uno de los diseñadores del momento.

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