Un centro de mesa romántico

Se dice que un centro de mesa nunca debería resultar un obstáculo entre el campo visual de los comensales, pero en este caso haremos una excepción, pues el hecho de obtener un arreglo como el que veremos bien merece la pena que en cambio se sacrifique un poco de visibilidad.

Como puedes ver en la fotografía, este centro de mesa realizado principalmente a partir de rosas, comienza con una buena base que le permite mucha estabilidad. Lo ideal es comenzar con un soporte fuerte, y a partir de él comenzar a elaborar todo el arreglo, dejando la cobertura de la base para el final.

La columna de este arreglo puedes realizarla desde con tallos de rosas entrelazados en torno a una varilla, o utilizar otras varillas más pequeñas forradas con papel crepé para simular ser naturales. Pero recuerda siempre insertar unas varillas más largas que se abran como palmera, que serán de donde se coloque el dosel de rosas de este centro de mesa.

Cuando la columna esté bien firme, puedes decorarla insertándole hojas naturales o rodeándola con cintas y moños, pero sin exagerar.

Ahora debes comenzar a decorar lo que será el dosel del arreglo, que cubrirá prácticamente toda la mesa. Empieza cubriendo las varillas que te quedaron libres de la columna con rosas, y luego comienza a entrelazar las rosas para formar una especie de techo bien espeso. Para ello necesitarás muchas rosas, pero también puedes añadir otras especies de flores de distintos tonos de rosas o rojizos.

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Una vez que hayas acabado de cubrir todo el dosel de rosas, y asegurarte de que éste queda bien firme, puedes comenzar a colocar algún detalle colgante, como puedes ver en la fotografía, que si bien caerán sobre la mesa y la cubertería, le dará un toque muy inusual a la velada, y casi que mágico.

Como puedes ver, este centro de mesa a base de rosas para nada es trabajo fácil, pero realmente el porte y la belleza que ostenta bien valen la pena realizarlo.