El dormitorio es el lugar destinado a dormir, descansar, relajarse… Por eso, el color blanco es uno de los más acertados a la hora de elegir el tono que va a predominar en la habitación.

Además, da un aire de amplitud que hace que la habitación parezca más grande. Puedes optar por un look “blanco total”: paredes, muebles, ropa de cama… Pero si te parece demasiado, puedes combinar el blanco con detalles en otros tonos: tierra, gris o incluso, si quieres crear un mayor contraste, algún detalle en colores animados.

Detrás del salto te dejo algunas imágenes para que te hagas una idea…

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